De qué va
Ñac‑ñac, un pequeño monstruo amarillo con un apetito muy particular, no come galletas, ni fruta, ni helado… ¡come libros! Y no solo se los come: se mete dentro de ellos, altera las historias y deja a los personajes completamente desconcertados. Un día aparece en el cuento de Caperucita, otro en el de los piratas, otro en el del caballero… y cada vez provoca un caos más divertido
¿Por qué les encanta?
Porque es un álbum ingenioso, gamberro y tremendamente participativo. Los niños disfrutan siguiendo el rastro de mordiscos, agujeros y pistas que deja Ñac‑ñac, y se ríen al ver cómo destroza los cuentos clásicos. Además, el libro transmite un mensaje precioso: leer es tan emocionante que hasta un monstruo querría comerse los libros. Es una lectura que engancha, sorprende y convierte la experiencia lectora en un juego.





