De qué va
Topito es incapaz de quedarse quieto: salta, corre, se distrae y lo rompe todo sin querer, por lo que todos lo etiquetan de pesado, hiperactivo o maleducado. Su vida cambia cuando sus padres lo llevan a la terapeuta de los árboles, quien en lugar de juzgarlo, descubre su verdadera pasión y canaliza toda esa energía desbordante hacia la creatividad y la autoaceptación
¿Por qué les encanta?
Porque muchos niños se ven reflejados en esa energía incombustible y en la frustración de sentirse incomprendidos. Les fascina el estilo visual de Anna Llenas (con sus característicos collages) y adoran el alivio de ver que Topito no es "malo", sino que solo necesita comprensión y un espacio para brillar a su manera.





